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Si señores fuimos y volvimos, caminamos por playas desiertas, bebimos agua de coco, hablamos con los nativos, pescamos, nadamos con los peces y fluimos con las olas y ahora que? Ahora estamos de vuelta y parece que nos está costando a todos adaptarnos al ritmo y temperatura occidentales, de las olas mejor ni hablamos. Ha sido un viaje en los que consigues desconectar totalmente de tu entorno y te hace reflexionar y ver lo que ofrece el mundo a sus gentes, sentirte fuera de la maquinaria social y caminar descalzo durante 12 días aportan más de lo que parece. Del potencial de olas lo único que puedo hacer es hablar porque creo que hemos degustado un 2% de las islas y si el resto es así el viajer merece y mucho, eso si aviso para navegantes, las tablas de más de 9,0 pierden agilidad en estas condiciones y el fondo en general espere acariciarte, de todas formas lo mejor como siempre es ir y probarlo. More coming soon.
